Crea una buena Propuesta de Valor para el Empleado (EVP)

EVP

La Propuesta de Valor para el Empleado o Employee Value Proposition (EVP) es una de las palancas más motivadoras para atraer y retener el talento. Es necesario que todas las empresas sepan cuál es la suya y en caso de no tenerla, crear una adecuada a los tiempos.

El EVP es un conjunto único de beneficios que los empleados reciben en compensación por sus habilidades, capacidades y experiencias aportadas a la empresa.

Podríamos decir que, junto con la cultura organizacional de la empresa, la Propuesta de Valor del Empleado forma parte de la esencia de la compañía y la hace única. Esta propuesta encaja también dentro de la estrategia de Employer Branding, ya que es un beneficio que los candidatos pueden obtener si eligen la empresa para desarrollar su carrera profesional.

El EVP abarca las razones y motivaciones por las que una persona está orgullosa y comprometida de trabajar ahí. El área de Recursos Humanos debe trabajar en esta propuesta ya que es fundamental para retener el talento y mejora exponencialmente la productividad de la plantilla.

Cultura organizacional e imagen de marca

El ADN de la empresa no proviene en exclusiva de los líderes, sino de todos los miembros que viven la organización y trabajan para ella. La cultura se basa en los valores reales que se promueven diariamente, tanto en las altas esferas como en el resto del equipo.

Para poder crear una buena propuesta de valor es imprescindible comprender qué percepción tienen los colaboradores, los líderes y los clientes sobre la marca y la cultura organizacional.

Trabajar la percepción es algo muy común en publicidad. En este caso Recursos Humanos toma parte de esa ciencia para intentar crear un mapa real y preciso de la imagen de marca.

Para poder realizar esta fotografía, necesitaremos preguntar a las diferentes personas que interactúan con la empresa qué opinan de ella, qué visión tienen y qué les transmite.

  • ¿Por qué los candidatos se sienten atraídos por nosotros?
  • ¿De qué se sienten orgullosos los empleados?
  • ¿Qué es lo que más se valora de la empresa?
  • En las entrevistas de salida, ¿qué dicen los colaboradores que se van?
  • ¿Por qué nos eligen los clientes?

Todas estas preguntas pueden ayudarte a tener una perspectiva real de lo que sucede y transmite la organización.

Las respuestas deberían ser acordes a los valores que tiene la empresa. Si no es así, tenemos un primer sesgo de imagen que deberemos corregir.

El EVP no puede ser construido en referencia a una imagen irreal, aquello que opina solo el CEO o el equipo directivo, debe fundamentarse en las opiniones contrastadas de varios grupos de colaboradores encuestados.

Con esta acción, podremos determinar los valores reales de la cultura organizacional, qué queremos promover en la empresa y cómo elaborar una buena propuesta de valor.

Primeros pasos

El equipo deberá comparar la percepción de marca empleadora que tienen los candidatos y la visión de los empleados de la empresa junto con la imagen que se trabaja desde dirección.

Esta comparación nos dará las señales que deberemos seguir en el siguiente paso. Si durante las entrevistas de selección, los candidatos creen una cosa de la empresa y tras entrar a trabajar otra, es que tenemos una distorsión de la propia consciencia.

Podemos realizar las siguientes preguntas:

  • ¿Encontró lo que esperaba tras entrar a trabajar?
  • ¿Conoce la misión y estrategia de la empresa?
  • ¿Sus labores encajan con lo que se prometió en la oferta?
  • ¿Sus tareas están alineadas con los objetivos estratégicos de la compañía?

Desarrollar el Employer Branding y definirlo claramente dentro del EVP, te dará una idea de lo que representa la empresa y cómo podría encajar en los valores de un candidato.

Esta información nos permitirá redactar una Propuesta de Valor del Empleado, usando de base lo que sienten los profesionales dentro de la organización.

Es mejor empezar desde este punto que crearlo desde 0. Solo podríamos iniciar desde la base si la empresa fuera de nueva creación.

En estos casos tiene más sentido empezar donde ya nos encontramos, que intentar plantear un mundo ideal que difícilmente alcanzaremos.

Puntos clave

Una vez hemos llegado a este punto deberemos, como área de Recursos Humanos, establecer los puntos clave de la propuesta.

La EVP puede incluir elementos tangibles e intangibles. Además, cada tipo de perfil seguramente tendrá una propuesta diferente dentro del conjunto de la estrategia.

Por ejemplo, podemos establecer estas áreas:

  • Desarrollo profesional y plan de carrera interno
  • Valores
  • Compensación
  • Ambiente laboral
  • Cultura de la empresa
  • Beneficios no monetarios

Debemos pensar que la Propuesta de Valor es aquello por lo cual los colaboradores se sienten orgullosos y presumen ante el resto de las personas.

Para cada vacante o perfil seguramente hay una proyección interna o plan de carrera, esto es importante para atraer candidatos, pero, sobre todo, para retener el talento. Una proyección de crecimiento y aprendizaje será una buena manera de que el colaborador se sienta orgulloso y mantenga la motivación.

Deberás definir cada uno de los puntos anteriores y las estrategias que conlleva poner en marcha esta acción.

Según el Corporate Leardership Council un EVP atractivo puede reducir hasta un 50% los costes por nueva incorporación. Además, mejora el compromiso de los nuevos colaboradores en un 29%.

Contar con una buena propuesta te ayudará a atraer y fidelizar el talento, además de ser una empresa productiva, innovadora y con gran capacidad para crecer y mantenerse competitiva en el mercado.

Comunicación del EVP

Una vez tienes definidos todos los puntos, es el momento de comunicarlo a los colaboradores.

Usa todos los canales que tengas a tu alcance e intenta que los mensajes sean creativos y llamativos. Queremos que todos estén al corriente, pero no por un mandato obligatorio.

Una vez informados los colaboradores, comunícalo también en los canales de contratación, en tu página de “Trabaja con Nosotros” y las redes sociales.

La transmisión de una EVP coherente y real puede ayudarte a mejorar la reputación de marca, las relaciones públicas y tu presencia en el mercado.

La propuesta es un beneficio para los trabajadores, la cual permite reducir la competencia basada en el salario y le da muchas más oportunidades y ventajas al colaborador para seguir creciendo.

Si los candidatos potenciales encuentran tu EVP atractivo, el salario no será tan determinante, aunque sí decisivo en algunos casos. Pero la ventaja de trabajar ahí irá más allá del sueldo, lo que provoca un compromiso y fidelización más alto.

Recuerda que los mensajes transmitidos por los propios empleados son más poderosos que los corporativos, así que es probable que tu plantilla se convierta en embajadora de la marca.

Para cultivar embajadores de marca, los empleados deben ver coherencia en la imagen que vende externamente y en la realidad cotidiana.

Será necesario revisar anualmente la EVP para saber si encaja con el modelo actual, si sigue estando vigente con los beneficios para los colaboradores y si se adapta a la realidad cambiante.

Con un EVP efectivo, tendrás candidatos luchando para trabajar para ti. La parte más difícil será elegir al que mejor se adapte.

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