Estrés innecesario: cuando la empresa quiere trabajadores ocupados y no eficientes

estres innecesario

En un monólogo reciente escuché que para que en una oficina no te llamen o te den más trabajo, te debes pasear arriba y abajo a paso rápido y con cara de estrés. De este modo todo el mundo piensa que estás muy ocupado y por lo tanto trabajando mucho.

La Universidad King’s Collage de Londres dice que la búsqueda de la efectividad en el trabajo ha generado conceptos erróneos sobre lo que significa tener un día productivo. Para muchas empresas estar ocupado significa ser productivo, pero nada más lejos de la realidad.

Diferencia entre estar ocupado y ser eficiente

Personas ocupadas

  • Realizan varias tareas a la vez.
  • Pasan de una tarea a otra.
  • Tienen varias pestañas y documentos abiertos, revisan constantemente su calendario.
  • No paran de incluir cosas en su lista diaria.
  • Destinan mucho tiempo a apagar fuegos innecesarios.
  • Están conectados muchas horas.
  • Responden inmediatamente a los mensajes.
  • Cambian  constantemente entre trabajar en la tarea real y responden a los correos electrónicos o los menajes de Whatsapp, lo que también altera la estructura del cerebro y los  lleva a una menor capacidad de concentración.

Personas productivas

  • Recortan cuidadosamente su lista de tareas pendientes.
  • Bloquen tiempo para realizar las tareas, por ejemplo, revisan el correo dos veces al día.
  • Distinguen entre lo urgente y lo importante.
  • Tienen hábitos para potenciar su productividad.
  • Tienen objetivos diarios.
  • Dedican la última parte de su jornada a planificar el día siguiente.
  • Usan los tiempos muertos antes de las reuniones para pensar en nuevas ideas.
  • Saben cuando terminar su jornada y toman descansos durante el día. Estas personas pueden lograr una mayor eficiencia cuando permiten a su cerebro descansar tras largas horas concentrados.

¿Qué tipo de profesional eres tú?

Ahora que conoces la diferencia entre estar ocupado y ser productivo. ¿Qué tipo de acciones llevas a cabo? ¿Crees que tu empresa propicia estos malos hábitos?

Para modificar estas acciones podemos implementar la regla de Pareto. Este principio, también conocido como 80/20, establece que, de forma general en un amplio número de fenómenos, el 80% de las consecuencias proviene del 20% de las causas.

Por ejemplo, la mayoría de las empresas el 80% de sus ventas provienen de un 20% de sus clientes.

En relación con la productividad, esta norma pide eliminar las cosas que no son necesarias durante tu jornada laboral siempre que tengan un impacto mínimo en tu productividad.

Fomentar la productividad en la empresa

Parecía que, tras la pandemia, muchas organizaciones habían empoderado a sus colaboradores para gestionar de forma eficiente su tiempo.

Ya hablamos de la técnica de Pomodoro y del tiempo perdido tras cada interrupción. Sin embargo, la vuelta a esta nueva normalidad ha hecho que volvamos a caer en viejos hábitos.

Permanecer más tiempo del debido en la silla sin estar produciendo o no realizar descansos por estar mal visto. Lo mismo sucede con la flexibilidad, gestionar tu mismo el tiempo de concentración y usar el autoconocimiento a tu favor.

Pero a nivel empresa hay estrategias que se pueden implementar para aumentar la productividad empresarial. Es decir, una serie de acciones en las que la empresa invierte recursos y tiempo para sacar el máximo provecho.

  • Contar con un buen equipo: los empleados felices y motivados son un 12% más productivos. Los colaboradores son el motor de la empresa y son los únicos responsables de sacar adelante un proyecto.

Para crear un buen equipo es importante contratar al talento adecuado, situarlo en la posición indicada y hacerlo crecer dentro de la compañía.

Contar con compañeros que brinden atención, apoyo y compartan conocimiento marcará la diferencia en los resultados.

El equipo debe tener espacio para distribuir sus tareas e independencia para llevarlas a cabo. Solo con esta responsabilidad podrán desarrollar su máximo potencial y aportar valor a la empresa.

  • Liderazgo efectivo: un buen líder es aquel que permite que su equipo crezca y realice sus funciones.

Para ser un jefe efectivo es importante contar con las habilidades necesarias para gestionar personas como son la planificación, la empatía, la resolución…

El reconocimiento y el apoyo son dos acciones que no requieren mucho presupuesto, pero proporcionan grandes resultados.

  • Automatización: actualmente existen muchas herramientas y softwares que permiten automatizar tareas burocráticas para aliviar la carga laboral.

La autoamtización es una estrategia que puede transformar eternamente una organización y aumentar su productividad a la vez que abarata sus costos.

Computrabajo colabora con SherlockHR para traer a nuestros clientes la Solución Integral, una efectiva herramienta para automatizar partes del proceso de reclutamiento y selección.

Permite ahorrar tiempo, proporciona una buena experiencia tanto a candidatos como reclutadores y a la vez permite recopilar información para tomar decisiones basadas en datos objetivos.

  • Formación e innovación: asistir a conferencias, realizar debates, proporcionar cursos internos e incluso facilitar el pago de formaciones externas es un gran aliciente para el empleado, pero también para aumentar la productividad empresarial.

Conocer qué sucede actualmente en tu mercado y qué nuevas herramientas y metodologías existen, permite estar constantemente en la búsqueda de mejores soluciones para problemas actuales.

  • Comunicación: es una herramienta estratégica en toda empresa. Gracias a una buena comunicación interna podremos planificar y ejecutar las acciones, además de colaborar entre los diferentes departamentos.

La comunicación externa permite trabajar la reputación de la empresa ya sea en relación con los clientes, los medios o los candidatos. Transmite la identidad y los valores de la marca.

Esta estrategia fomenta un flujo de comunicación bidireccional que facilita las buenas relaciones entre todas las personas que interactúan con la organización.

Fórmula mágica

La productividad empresarial no es, desgraciadamente, una fórmula mágica. Depende de muchos factores, entre ellos tu equipo y los líderes. Cada empresa deberá revisar cuáles son sus puntos débiles y buscar estrategias acordes a sus necesidades.

Lo importante es que encuentres el camino que te ayude a mejorar tus resultados y al mismo tiempo crecer profesionalmente.

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