Los colaboradores quieren líderes y no faraones

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La época de la esclavitud terminó, ahora los profesionales quieren líderes que se preocupen por su bienestar integral y no faraones en busca de la gloria eterna.

Gracias a la legislación, hemos visto como la prevención de riesgos laborales cobra cada vez más importancia. La seguridad y la salud es una obligación de las empresas establecida por ley.

Hasta hace unos años esta salud solo contemplaba la física, pero tras la pandemia la salud mental ha entrado dentro de las demandas de los equipos y las estrategias de las áreas de Recursos Humanos.

En este sentido, no solo RR.HH. debe velar por ese bienestar integral; los líderes influyen directamente en la salud mental de sus colaboradores.

El quid de la cuestión: tener un buen líder

Los líderes son los responsables de crear un ambiente laboral sano donde poder desarrollar el máximo potencial y trabajar en pro de objetivos.

Toda empresa tiene una cultura organizacional que debería ser homogénea, no depender de cada jefe que modifique los valores y la cultura, afectando positiva o negativamente a su equipo.

Sabemos que un mal líder puede influir en la forma de trabajar y relacionarse con el resto del equipo, crear favoritismos y malos rollos e incluso hacer que buenos profesionales abandonen su puesto de trabajo para buscar un lugar mucho mejor para desarrollarse profesionalmente.

Las cabezas de los equipos que se comprometen con la salud mental de sus colaboradores son conscientes de que sus acciones tienen consecuencias en el bienestar del resto. Cada vez es más habitual que los líderes se formen en temas de liderazgo, escucha, empatía y gestión.

Según una encuesta realizada por Computrabajo, el 44% de los candidatos consideran que un buen líder es aquel que tiene empatía y respeto por otros. El 29% afirma que se puede considerar un buen jefe cuando es coherente, es decir, cuando actúa según lo dicho.

Así pues, hay algunas habilidades blandas que se pueden practicar para poder ser un buen gestor de equipo y saber coordinar las exigencias de la dirección y también las del propio equipo.

Acciones para garantizar el bienestar del colaborador y su productividad

  • Escucha activa y diálogo
  • Ambiente laboral sano donde poder ser uno mismo y expresarse sin miedo
  • Establecer objetivos claros y prioridades
  • Definir las expectativas que se tienen de cada colaborador
  • Metas claras a corto, medio y largo plazo
  • Herramientas para manejar el estrés: ser consciente de ello, buscar alternativas y encontrar soluciones adecuadas
  • Flexibilidad y conciliación laboral. Derecho a la desconexión
  • Control y autonomía a todos los miembros del equipo
  • Muestran interés sincero por las personas que forman su equipo
  • Promueven la resiliencia organizacional
  • Se preocupan por la seguridad y estabilidad financiera de sus colaboradores
  • Dan a conocer el propósito laboral y les ayudan a conectar con él
  • Dan un trato personalizado a cada colaborador y tienen en cuenta sus circunstancias personales
  • Saben distinguir qué es urgente y qué prioritario
  • Integran prácticas de salud mental, no solo dejan esta estrategia al área de gestión de talento

Beneficios de tener en mente la salud mental

La salud mental tiene un impacto en la productividad y salud física de los colaboradores. Tras la crisis sanitaria de 2019, somos conscientes que la peor pandemia es la que estamos viviendo actualmente relacionada con el bienestar mental.

Un mal ambiente de trabajo y un estrés considerable provocan un aumento de los niveles de ausentismo, agotamiento y burnout.

Sin embargo, cuando la empresa tiene en cuenta el bienestar total del empleado (incluido el bienestar financiero y la estabilidad) se produce un aumento significativo de:

  • Mejora de la productividad
  • Mejora la comunicación departamental e interdepartamental
  • Se reduce el estrés y baja la tasa de ausentismo
  • Se reducen el número de bajas laborales
  • Aumenta la felicidad en el trabajo
  • Se fideliza al talento
  • Mejora el Employer Branding de la empresa
  • Disminuyen los costos relacionados con las bajas médicas y los seguros

Medir la salud mental y la felicidad laboral

Para poder mejorar este KPI es necesario medir y conocer cómo se encuentran los colaboradores de nuestra organización. Para ello, es necesario recopilar datos y medir las variables que reflejen el grado de bienestar de los equipos.

Las empresas que miden el bienestar integral de sus colaboradores suelen retener mejor el talento, tienen un alto índice de satisfacción y compromiso y reducen los costos de las estrategias de retención.

Conocer mejor al equipo te permite hacer estrategias más personalizadas y por tanto reducir el gasto general e invertirlo sabiamente en aquello que tendrá resultados.

Para poder realizar esa medición, las empresas trabajan con software de Recursos Humanos para gestionar el día a día de sus colaboradores, medir el clima laboral, su satisfacción y poder revisar constantemente los riesgos psicosociales a los que se enfrenta la empresa.

Una forma efectiva y automatizada de recopilar data para beneficio del equipo de RR.HH. y los jefes directos.

Las relaciones personales y su influencia

El 30% de los 15,000 encuestados por Computrabajo reconocieron que antes de aceptar un trabajo tienen en cuenta la cultura de la empresa.

Si una empresa tiene una cultura sana, seguramente las relaciones entre líderes y empleados serán mucho más satisfactorias y menos estresantes.

La relación entre las personas es lo que marca la diferencia. Si la gente interactúa de una forma adecuada, se crea un buen clima y se pueden hablar las cosas, seguramente ante un problema de salud mental habrá menos estigma y más comprensión.

En este sentido, los líderes directos siguen marcando la diferencia. Es necesario tratar al equipo como personas y no como robots. Todos tenemos problemas personales o situaciones que acaban impactando en nuestro trabajo. Ignorarlas no es una buena forma de hacer frente a estas necesidades, todo lo contrario.

Tener flexibilidad, ser tratado con empatía o incluso poder plantear lo que sucede en el lugar de trabajo es una buena forma de crear compromiso y generar bienestar. Adiós a los faraones del pasado y bienvenidos los nuevos líderes.

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